Allá por principios y mediados de la década de los 90 (la década del fin de la historia) no era ni mucho menos habitual ver plantillazos por las calles de Madrid. Quizás por eso mismo, los pocos que se veían eran un anzuelo seguro para la mirada del viandante. En aquel entonces el colectivo Preiswert Arbeitskollegen (Sociedad de Trabajo No Alienado) trabajaba en una conspiración cultural dirigida a "reocupar TODO el sistema comunicativo" y una de sus tácticas para conseguir dicho objetivo era el stencil: campañas gráficas que tenían lugar en las calles del centro de Madrid: "pequeñas, seriales, enigmáticas, discretas, anónimas; alejadas a la vez tanto de la típica firma grafittera de carácter narcisista que de la tópica reivindicación política. Estilísticamente estas pintadas se realizaban con plantilla, rehuyendo así el trazo, el rastro, la firma aurática de quien las plasmó" nos contaba Pepi Osborne en Radicales Libres # 5.
Las pintadas tenian como tema la mayoría de las veces la actualidad política del momento, así esta imagen en la que la "razón de estado" se convierte en una "ración de plomo", aludia a aquella banda de terroristas de estado que era el GAL.



