
Sombras y miserias del movimiento contracultural que tuvo lugar en los años ochenta, financiado por el PSOE a golpe de subvención pública.
Lo primero de lo que debemos cerciorarnos al abordar dicho monstruo cultural, es que junto a la famosa transición democrática, es de los pocos hechos o periodos que gozan de una visión positiva e incuestionable por parte de los media, existe una unanimidad más que sospechosa a la hora de valorar la movida, no importa que el periodista sea de ABC o La Razón, o de El País o Público, todos la ensalzan como un periodo casi mágico y lo que es peor, necesario, circunstancia que debería habernos puesto en alerta desde hace tiempo. La movida es junto a la transición y la monarquía, uno de los mitos mejor asentados en el imaginario colectivo español, muy pocas voces se atreven a cuestionarla. Yo como soy de los malos, de los que no se creen el cuento del mundo libre, rápido y flexible, romperé una lanza...
El artículo completo, firmado por el Comité Robespierre en Rebelión
Solo se olvida de una cosa, mientras reinaba el paro, el acoso policial, la desindustrialización y la heroina mal cortada, "los de la movida" tiran del dinero de sus papas, por eso se permiten hacer esas letras ñoñas en sus canciones y estar de fiesta en el Rockola ...no tienen más problemas