
He aquí otra prueba de que Damien Hirst es el Andy Warhol de hoy, y que como aquel representa lo peor del desalmado mercado del arte.
El artista de 18 años Cartrain tuvo problemas el año pasado por el uso sin permiso de una imagen de Hirst (la calavera diamantina: For the love of god ) para la realización de unos collages, que fueron confiscados por la Design and Artists Copyright Society , tras una amenaza de demanda por parte del Young (cada vez menos) British Artist. Además Cartrain tuvo que pagar a Hirst doscientas libras de multa.
Cartrain como protesta robó unos lapiceros de una instalación de Hirst (Pharmacy) expuesta en la Tate, para después reclamar a la DACS su intercambio por los collages confiscados.

Ahora, Cartrain se enfrenta a una multa de 820.000 euros por el robo de los lápices.
via artinfo
No doy crédito... Los lápices los tengo yo.
Estoy seguro que todo esto acabará con la compra de toda la obra de Cartrain por Saatchi. Y además lo convertirán en el nuevo The most beatiful Young British Artist.
Tiempo al tiempo...
¡Qué pereza!