Sirva este graffiti-homenaje al dadaista Tristan Tzara, realizado hace años por Preiswert, en el escaparate de una tienda de Zara para introducir una noticia de alcance.
Cuentan en el diario Público que la empresa textil española Zara ha impedido que empresarios de la localidad de Zara, en Turquía, utilicen nombres relacionados con ese lugar para denominar sus propias marcas y negocios, según ha recogido hoy el diario de gran tirada 'H√ºrriyet'...
Parece que los nuevos imperialismos españoles siguen empeñados en un particular Lepanto.
Esta estrategia de protección de marca, cuando menos descabellada, vendría a sumarse al reciente registro del color magenta por Deustche Telekom y T-Mobile, sí asi es, el color magenta pertenece a una empresa.

De hecho se ha puesto en marcha una campaña por la liberación del color magenta: http://www.freemagenta.nl/
No seria raro que empezaramos a ver como otros colores caen ante la voracidad empresarial. Pantone afirma que su lista de números cromáticos es propiedad intelectual de la compañía y que su uso libre no está permitido. El Parlamento Escocés ha debatido recientemente definición del color azul de la bandera escocesa como Pantone 300. Asimismo, otros países como Canadá, España y Corea del Sur indican colores Pantone específicos para la producción de banderas... pobres patriotas ya no les queda ni el color de sus banderas.
Cosas como está nos devuelven una y otra vez a un debate que es crucial para la creación en nuestros días: el conflicto entre la actividad artistica y las imagenes que difunden los medios de comunicación y la publicidad. Diariamente nos entrentamos a una infoesfera que conforma un imaginario colectivo cada vez más colonizado por el poder difuso del entretenimiento, el mercadeo y la información masiva, el que esos signos y formas circulen en el espacio público o en los objetos que consuminos basta para despojarlos de toda protección, la pretensión de que sean intocables es inaceptable. Si entendemos la labor del arte como un contrapoder que produce relaciones con el mundo en el que vivimos, toda imagen, signo o símbolo debe de ser cuestionado.
!Viva el Comunismo formal!!