A sus 77 años, Pierre Pinoncelli se ha liado a martillazos contra un urinario de Duchamp expuesto en el Centro Pompidou de París.
![imagePAR10201241058[1].jpg](http://www.contraindicaciones.net/images/imagePAR10201241058%5B1%5D.jpg)
Hace ya trece años tuvo que pagar el equivalente en francos de 45.000 euros por orinar en 'La Fontaine' de Marcel Duchamp (1917) cuando el mingitorio elevado a la categoría de obra de arte fue expuesto en Nimes. Ahora tendrá que retratarse de 214.350 euros por machacar la obra. Pinoncelli, que compareció con un parche en el ojo reivindicativo de su pertenencia a la Escuela de Niza, recusó la acusación de vandalismo y alegó que con su ¬´acto artístico¬ª había pretendido hacer ¬´un homenaje al dadaísmo¬ª, movimiento iconoclasta al que estaba consagrada la muestra en la que el 4 de enero irrumpió con un martillo escondido en el bolsillo.
Es al menos curioso como la crítica la ha emprendido con el venerable anciano: artista mediocre que solo quiere llamar la atención mediáticamente, etc, etc… Que yo haya leído, se han burlado de Pinoncelli en la crítica española, Seve Penelas y la nefasta asesora de artes plásticas de la Comunidad de Madrid, Victoria Combalía. Victoria entra en una particular categoría de críticos, que son aquellos que nacidos en el underground más absoluto (léase Ajoblanco primera época, jipismo, experimentos de libertad y ácido) ahora se dedican a hacer pasta gansa, sin ningún pudor y con menor rigor, otra crítica que entra en esta categoría es la televisiva Karmele Marchante, ésta crítica de la jet-set y el frikismo rosa patrio, era una feminista radical que también escribía en el Ajoblanco, igual que Victoria (tengo que confesar que cada vez que pienso sobre la evolución vital de estos seres acude a mi cerebro, cada vez más destruido, aquella canción de Leño (¿era de Leño, no?) que decía "…mis amigos con los que hice la revolución, ¿Dónde estarán?")
Bueno, volvamos al caso, la cosa es que a mi me parece que un abuelo que se esconde un martillo y va a una exposición con la sana intención de reducir a polvo una "obra maestra del arte moderno" me parece como mínimo respetable, admirable incluso: es un proyecto ambicioso que necesita arrojo y que además recupera claramente el espíritu iconoclasta y dadá. Bueno, a mí, justo ésta acción me parece impecable, pura vida, aquí no hay abismo entre arte y realidad, aquí se sutura el vacío entre experiencia y representación, aquí hay crítica, y sobre todo se da el paso del dicho al hecho, con determinación.
No tengo mucha más información sobre Pinoncelli y no podría hacer una valoración de su obra en conjunto. Pero despacharle como un viejo chocho tal como han hecho Penelas y Combalía, me parece que habla muy a las claras de las anteojeras que llevan puestos los críticos de arte la mayor parte del tiempo, debe ser para no salirse del esquema historiográfico lineal no vaya a ser que se pierdan por ahí y ya no entiendan nada de nada, y sobre todo nos señala el miedo que tienen a salirse, por poco que sea, del guión. Si alguien destroza un Duchamp es que está mal de la cabeza, a lo mejor sí (¿es censurable eso?), o a lo mejor es que es más listo que tu.
hay que hacer una colecta para esponsorizar las acciones de pinocelly... y una recogida de firmas para apoyar la destrucción de toda la porquería artística