Se dice que, dándole el tiempo suficiente, un chimpace con una máquina de escribir podría hacer las obras de Shakespeare. ¿cuántos años le tendríamos que dar con un pincel y una paleta para que se convirtiera en un Picasso?
Tres revolucionarios artistas canadienses se han propuesto probar que no se tardaría tanto como podemos imaginar. Los pintores Billy Jo, Tom y Toby van a exponer su trabajo por vez primera en Inglaterra el mes próximo y no se ofenderán si los críticos dicen que su sensibilidad creativa es "como la de un mono". Ellos son todos chimpancés que han estado pintando durante años en un santuario a las afueras de Montral, donde viven con otros diez simiescos colegas.
El proyecto empezó como una manera de entretener a monos rescatados de circos y laboratorios que padecían cuadros de ansiedad y depresión. Pronto quedó claro que algunos tenían un amor real por la pintura, que volvían a trabajar con sus aparejos pictóricos cada vez que tenían ocasión.
El trabajo para su debut británico es reciente ya que todas sus pinturas se han vendido rápidamente en Canadá. El año pasado vendieron 13 lienzos el día de la inauguración.
"La exposición en Inglaterra esta compuesta por nuevas obras, porque las más bonitas fueron vendidas, pero todo depende del gusto de cada uno, son todas diferentes" dice Tony Smith, relaciones públicas del refugio animal, la Fundación Fauna "algunos de los chimpancés pueden pintar mucho si se emplea un tiempo con ellos y se les da pinturas. Tom, que tiene cuarenta años es el único nacido en África y le gusta mucho el color negro"
Pero es el más joven de esta emergente Escuela Simiesca el más entusiasta, se trata de Toby de 27 años, es el que más se divierte y Smith describe su trabajo como el "más interesante" del grupo. El tercer mono creativo es Billy Jo de 40 años, y que fue rescatado de un circo.
La exposición, titulada "Vidas sacrificadas" se inagurará el 1 de Octubre en el Harbourside como parte de Wildwalk-at-Bristol, un programa de eventos diseñado para mostrar las amenazas a la supervivencia de los grandes monos.
"No se les obliga a pintar, realmente les interesa" dice Smith " ¿Y por qué no van a poder hacerlo? Los chimpaces comparten más del 95 por ciento de su ADN con los humanos. Quizás la creatividad y el arte son cosas que tengamos en común".
Vanessa Thorpe, The Observer
Se me ocurren toda una batería de interrogantes con este tema:
¿es un marchante de arte mejor que un domador?
¿que tienen que decir a todo esto las entidades de gestión de derechos visuales? ¿puede un chimpacé ser admitido como socio?
¿es esto una prueba más del "retorno de la pintura" al primer plano del arte contemporáneo tal como anuncian muchos críticos hastiados de fotografía y vídeo?